Cristo ha resucitado…Aleluya, Aleluya!!!
April 12th, 2009
El domingo de Resurrección o Pascua es la fiesta mas importante para nosotros los cristianos. En este día celebramos la victorio de Cristo sobre la muerte, hecho que hace que nuestra religión toma sentido. Jesús resucitó y resultó victorioso de manera tal que abrió las puertas del cielo. Durante la celebración se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado, y la cual deberá estar prendida hasta el día en el que Jesús suba al cielo.
Además debemos recordar de que con la resurreción de Cristo celebramos la derrota del pecado y sobre todo nuestra liberación ante el. Según cuenta la historia al amanecer del tercer día, tres mujers van al sepulcro donde Jesús estaba pero en lugar del cuerpo del señor se encuentran con un ángel que les anuncia que Cristo ha resucitado.
“En este día de tu triunfo sobre la muerte, que la humanidad encuentre en ti, Señor, la valentía de oponerse de manera solidaria a tantos males que nos afligen”, clamó el jefe de la iglesia católica. (S.S. Juan Pablo II, 2004)





“Con la celebración del Domingo de Ramos la Iglesia a través de la liturgia nos invita a todos los creyentes a comenzar a celebrar el Misterio Pascual de Nuestro Señor Jesucristo, en esta semana como la llamamos “Semana Santa”, a través de la cual lleva a cumplimiento la historia de salvación que Dios a través de los profetas había anunciado a su pueblo. El hijo de Dios, encarna por tanto el anuncio del Mesías prometido, e incluso en el libro del Deuteronomio cuando Dios le dice a Moisés que suscitará un profeta como él, ese nuevo Moisés, este profeta ha realizado las misma señales que Moisés realizó delante del pueblo de Israel; pero ya no son las aguas del Mar Rojo que se abren para el pueblo de Israel, sino que en medio de las aguas de la muerte se ha hecho camino para que todos los regenerados por el bautismo pasen de la muerte a la vida; y así como el pueblo de Israel pasando por el Mar Rojo llegó a la tierra prometida; en Cristo, todos los hombres, participamos de la vida eterna porque Cristo ha cancelado nuestros pecados, que nos impedían participar del Reino prometido, por eso para el creyente la muerte física no es el término de la vida sino el paso definitivo a gozar de la eternidad.”
“Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea que está enfrente de nosotros, y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” 
